La Inteligencia Artificial dejó de ser una promesa futurista para transformarse en una herramienta cotidiana. Tras un 2025 marcado por su adopción masiva, el 2026 asoma como un punto de inflexión: el año en que la IA comienza a integrarse de forma profunda en la creatividad, la experiencia de usuario y la relación entre marcas y personas.
Así lo plantea Igal Weitzman, CEO de WISE Innovation Studios, quien sostiene que la IA avanza hacia una etapa más sofisticada, donde ya no solo automatiza procesos, sino que potencia la interacción humana. “La tecnología no reemplaza la emoción, la amplifica”, resume.
Un mercado global en plena expansión
Las cifras respaldan este cambio de paradigma. De acuerdo con MarketsandMarkets, la inversión en tecnologías inmersivas aplicadas a publicidad alcanzó los 21.200 millones de dólares en 2024 y se proyecta que supere los 153.800 millones hacia 2032, con una tasa de crecimiento anual cercana al 28%.
Para Weitzman, estos números reflejan una transformación estructural. Las experiencias digitales dejaron de ser un complemento y se convirtieron en un factor estratégico para las marcas que buscan relevancia, cercanía y diferenciación en un entorno saturado de estímulos.
Chile como laboratorio de innovación
En este escenario, Chile comienza a destacar como un actor inesperado, pero cada vez más influyente. El país no solo adopta tecnología: desarrolla soluciones, exporta creatividad y construye experiencias digitales que cruzan fronteras.
La combinación de inteligencia artificial generativa, realidad aumentada, gamificación y producción digital ha permitido que proyectos locales lleguen a audiencias globales. Ejemplos recientes, como campañas interactivas que reinterpretan tradiciones culturales mediante entornos virtuales, demuestran cómo la innovación puede transformar lo familiar en experiencias participativas.
“Lo que antes parecía disruptivo hoy es estándar. Las marcas buscan sorprender y generar vínculos auténticos”, explica el ejecutivo.
Lo que viene para 2026
A corto plazo, la industria proyecta un fortalecimiento de la personalización avanzada mediante IA, una expansión de las experiencias inmersivas y la consolidación del contenido interactivo como nuevo lenguaje de marca. Las interacciones dejarán de ser unidireccionales: los usuarios participarán, influirán y formarán parte activa de los entornos digitales.
Al mismo tiempo, soluciones físicas como dispositivos inmersivos permitirán llevar estas experiencias a espacios cotidianos -desde centros comerciales hasta servicios de salud- acercando la tecnología a la vida diaria.
Un futuro donde tecnología y propósito convergen
El impacto también se extenderá al ámbito móvil. Asistentes inteligentes comenzarán a apoyar la gestión financiera, la toma de decisiones y la planificación personal, proyectando escenarios y optimizando recursos.
Con estos avances, 2026 se perfila como un año clave para que Chile consolide su rol como polo creativo-tecnológico y participe activamente en una industria global que aún está desplegando su verdadero potencial.
La oportunidad, coinciden los expertos, está en integrar innovación, estrategia y propósito humano. Quienes logren alinear tecnología y visión no solo destacarán hoy, sino que estarán mejor preparados para construir el ecosistema digital del mañana.
