El guitarrista de Queen, Brian May, enfrió las esperanzas de los fanáticos estadounidenses que esperaban ver a la banda en los escenarios próximamente.
A sus 78 años, el músico fue contundente al analizar el panorama internacional y explicar por qué la agrupación, que lidera junto a Adam Lambert desde 2011, evitará visitar territorio norteamericano en el futuro cercano.
Aunque la banda no se presenta en vivo desde su concierto en Tokio en febrero de 2024, May no cierra la puerta a nuevas presentaciones, pero pone condiciones geográficas estrictas.
"Estados Unidos es un lugar peligroso en este momento, así que tienes que tener eso en cuenta", declaró el guitarrista al Daily Mail.
Esta postura sorprende, considerando que apenas en septiembre pasado el grupo evaluaba una posible residencia en el futurista recinto The Sphere, en Las Vegas.
Un quiebre emocional con Norteamérica
Para el músico, la decisión de alejarse de los escenarios estadounidenses conlleva una carga nostálgica.
May siente que la esencia del país ha cambiado drásticamente en los últimos años, alejándose de la nación que los acogió en sus inicios.
"Es muy triste porque siento que Queen creció en Estados Unidos y lo amamos, pero no es lo que era. Todo el mundo se lo piensa dos veces antes de ir allí en este momento", añadió.
Aunque el artista no mencionó eventos específicos, sus palabras coinciden con un clima de tensión social marcado por redadas migratorias y enfrentamientos violentos que acaparan los titulares mundiales.
Este contexto de incertidumbre parece pesar más que cualquier oferta millonaria para regresar a los estadios que los consagraron como íconos del rock.
El veto definitivo a Glastonbury
Estados Unidos no es el único destino tachado en el mapa de Brian May.
El guitarrista también descartó que Queen participe alguna vez en el famoso festival de Glastonbury en Inglaterra.
En este caso, la razón no es la seguridad, sino una profunda convicción ética relacionada con los derechos de los animales.
May acusa a los organizadores del evento de apoyar la matanza de tejones, una práctica en el Reino Unido para controlar enfermedades en el ganado.
"No haría Glastonbury el próximo año por la política de la gente que lo dirige; a menos que eso cambie, no lo haré", insistió.
El músico, un ferviente defensor de la fauna silvestre, criticó duramente que se mantenga esta práctica.
El conflicto viene de largo, pues el fundador del festival, Michael Eavis, llegó a calificar a May como un "peligro para la agricultura".
Ante este choque de posturas, el legendario guitarrista prefiere mantener sus principios intactos, aunque eso signifique dejar fuera del calendario los escenarios más importantes del mundo.
