El 5 de enero de 1973, Aerosmith publicó su primer disco de estudio.
El álbum homónimo presentó oficialmente a la banda de Boston dentro del circuito del rock estadounidense y sentó las bases de su sonido.
Grabado en solo dos semanas en Intermedia Studio, Massachusetts, el trabajo mostró una fuerte influencia del blues.
Aun así, el grupo apostó por un hard rock denso que lo diferenció de otras formaciones de la época.
Entre los temas destacados figuraron Mama Kin y Dream On.
Esta última apareció como single en 1973, aunque su impacto llegó más tarde, cuando la canción volvió a editarse en 1976.
El disco también incluyó Walkin' the Dog, una versión del clásico interpretado originalmente por Rufus Thomas.
Con ese repertorio, Aerosmith combinó tradición, potencia eléctrica y ambición compositiva.
Grabación, lanzamiento y una portada con error
La historia del álbum comenzó tras una presentación en Max's Kansas City. Allí, Clive Davis, entonces presidente de Columbia Records, quedó impresionado y firmó a la banda durante el verano de 1972.
Con el contrato asegurado, el grupo entró a Intermedia Studio junto al productor Adrian Barber.
El resultado llegó a las tiendas en enero de 1973, aunque el recibimiento comercial inicial resultó discreto.
En su primera edición, el álbum alcanzó el puesto 21 del Billboard 200. El sencillo abreviado de Dream On, lanzado el 27 de junio de 1973, llegó al lugar 59 del Billboard Hot 100.
La portada original del vinilo presentó un error llamativo. El listado de canciones imprimió Walkin' The Dig en lugar de Walkin' The Dog.
Columbia corrigió la falla en una segunda edición publicada en 1976.
Esa reedición incorporó una nueva carátula basada en una fotografía del grupo. Años después, la versión remasterizada en CD de 1993 recuperó el arte original del primer prensado.
El redescubrimiento de Dream On
El verdadero punto de inflexión llegó en 1976. Columbia relanzó Dream On en su versión completa y el tema escaló hasta el puesto 6 de los rankings estadounidenses.
Ese éxito tardío reactivó el interés por el álbum debut y amplió la audiencia de Aerosmith. Desde entonces, el disco ganó reconocimiento dentro del catálogo clásico del hard rock setentero.
Con el tiempo, la crítica valoró positivamente el trabajo.
