Viajar no es solo cambiar de país: es cambiar la forma de mirar la vida. Y si hay alguien que ha hecho de eso un oficio es Marcelo Kiwi, el creador y conductor de Siempre hay un chileno.
El programa que lleva siete temporadas recorriendo el mundo para contar historias reales de compatriotas que se atrevieron a partir.
Por eso, el comunicador y conductor de "Siempre hay un chileno", Marcelo Kiwi, nos visita junto a María Elena Dressel y Cata Muñoz en Nada Es Tan Grave.
Siempre hay un chileno en Nada Es Tan Grave
Marcelo Kiwi contó que a pesar de venir mucho a Chile, "mi campamento base está en Barcelona, pero no es que pase mucho tiempo allá". Esto, porque al hacer 'Siempre hay un chileno'. "viajo de 6 a 7 meses al año. Al principio era un sueño; ya después de un tiempo se transforma en un trabajo. Las grabaciones parten a las 6 o 7 de la mañana y terminamos a las 11 de la noche".
Al grabar, Marcelo asegura que "me gusta andar solo. Trato de llamar lo menos posible la atención. Me visto como turista y voy con una cámara que es más o menos un formato medio y unas más pequeñas para cuando no me dejan entrar".
En cuanto a los permisos para grabar en diferentes zonas de país, Marcelo cuenta que "a veces pido permiso y a veces pido perdón". Especialmente, "en Europa hay muchas regulaciones con los derechos de imágenes. En los países árabes también son muy complicados de grabar".
